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Teatro natural
El aire transparente
mostraba los torreones
que custodiados por grandes rapaces
ajustaban el atrezzo sin cortinas
Un cuarto de luna con brillantes centinelas
iluminaba el paso de los ciervos
que con solemne majestad recorrían
el frondoso escenario
El acompañamiento musical
a cargo de ranas expertas
y grillos profesionales
resaltaba el silencio de la laguna
Pequeños murciélagos intervenían en la obra
que escrita por ancestrales dioses
y un magistral guión
se ofrecía a ojos maravillados
Los ladridos anunciaron
el final de la función
haciendo mutis todos los artistas
Carlos Gamarra.
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