La
poeta se muestra a sus alumnos (Para
vosotros que siempre estáis). La poeta por mostrar su
rostro rompe su careta. Su vestido un poco arrugado de tiempo
perdido. Sus zapatos sandalias muy altas para brincar alto. Su
comida un pez-sol- dado que le llene el día. Su habitación una
cama chica donde quepan dos. Su secreto cocinar las letras con
sabor a beso. Su mirada devuelve a las nubes pestañas
mojadas. Su cabeza siempre está pensando en niños
de fresa. Su salario unos pocos euros para todo el año. Su
temor que se acabe el tiempo de hacer el amor. Y su vida hojas
plateadas volando deprisa. Marisol Huerta
|