Hablemos
de Madrid Laberinto dedálico que quiebras las alas a
las puertas del sol de aves de la prisa, por alcanzar el cielo en la
penúltima estación. Engañosa Penélope
de una obra sin fin, a todos de tu villa un mundo nuevo prometes, con cuña
verde, campo y aureolas que nos guíen a nuestra Ítaca añorada, tras
raptarnos Calipso entre emes decenarias. Diosa del Caos, creas a
tus hijos, propios y ajenos, patria universal. ¡ Qué
odisea es tu vivir ! ¡ Cómo nos matas Madrid ! Mas
tensaremos el arco de tu triunfo, hechizados por tu canto de condena : que
quitas vida, pero das mundo. Juana
Arriaga Bravo
|