Hablemos de Madrid

Laberinto dedálico que quiebras las alas
a las puertas del sol
de aves de la prisa,
por alcanzar el cielo
en la penúltima estación.

Engañosa Penélope de una obra sin fin,
a todos de tu villa un mundo nuevo prometes,
con cuña verde, campo y aureolas
que nos guíen a nuestra Ítaca añorada,
tras raptarnos Calipso entre emes decenarias.

Diosa del Caos, creas a tus hijos,
propios y ajenos, patria universal.

¡ Qué odisea es tu vivir !

¡ Cómo nos matas Madrid !

Mas tensaremos el arco de tu triunfo,
hechizados por tu canto de condena :
que quitas vida, pero das mundo.

 

Juana Arriaga Bravo