DICIEMBRE

con estufas de carbón, castañas,
boniatos, batatas y bellotas,
pollos y pavos que en la calle se vendían
turrón de guirlache, rosquillas con anís.

Olor de guiso recorriendo barrios obreros,
niños despeinados y cubiertos de barro
que aparecían al grito de sus madres.

Curas que pedían más dinero en las iglesias.
Monjas que lo hacían por las casas.
Días de chocolate y picatostes
en orfanatos.

Puestos de la Plaza Mayor y del Rastro,
con figuras de barro santo
compradas tras el regateo
y algún carterista corriendo.

La trompeta del gitano,
la cabra subida
y un oso bailando,
una niña que canta
por unas pesetas.

Siempre había luna en Navidad.


Carlos Gamarra