Pimpollo,
rey de tu madre,
miagirrina de la groria mesma
que cayó de los cielos desprendía
del botón reluciente d'una estrella:
no me jagas pucherinos
cuando yo te jaga fiestas;
ponme los ojillos tunos,
relámbiate con la lengua.
jame´l angó, muchachete,
que voy a dalte la teta.
Míala, túmbate
a la larga,
chachino, chuperretera
jasta qu´el cholro del pezón rebose
los bujerinos de tus tragaeras.
Asín, con
genio, mu juerte,
manque t´aplastes las narices mientras
y endispués, de muchacho, se te note
que las tiés porrillúas y retuertas,
qu´a esos que tienen la naris picúa,
sus madres ajuyéronle las tetas.
Lucero, pan y condío,
espiguina de carne de mis eras,
suerbe p´adentro remetiendo juncia,
larga chupones atizando yesca
pa que aluego, cuando mozo,
naide te moje la oreja.
Rempuja tú
con genio, chiriveje,
chupa jondo y bochinchea,
chiquinino de tu casa,
muñequino jormao de miel y cera
que derritió ´l aliento de tu padre,
que yo cuajé con sangre de mis venas,
que Dios jizo al igual que semos dambos
pa que tós devinaran tu nacencia;
remete´l jociquino bien p´adentro,
rempuja con to tu juerza,
que asín el chipitón saldrá seguío
con dos gorpes tan solo qu´arremetas.
Descudia tú,
preciosino,
no te acagaces y aprieta,
mamque se ringuen tus narices guapas
y te se pongan retuertas,
que por esas señales se conocen
los muchachos castúos de tu tierra,
los hijos de las madres que son madres
tan aïna que Dios las jace jembras;
porque aquí, pa nusotros, tós sabemos,
com´una cosa mu cierta,
qu´a esos que tienen la narís picúa,
sus madres ajuyéronle las tetas.
Autor:
Luis Chamizo Trigueros
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