Conocí un río de corazón
grande
En sus aguas los ciervos se
miraban
y unos ojos de niño se
embebían
conocí un río
se llamaba Bullaque.
Se miraban los ciervos en sus
aguas
y unos ojos de avaricia
discurrían
conocí un río
se llamaba Bullaque
De sus aguas los ciervos se
marcharon
y unos ojos de tubo digerían
conocí un río
se llamaba Bullaque
Se marcharon sus aguas...
Conocí un río de corazón
grande.
Carlos Gamarra