Y PARTIMOS
Hacía el sol van
los caminos en eterna despedida, rasgan montes de brezo, serpentean
por bosques. Aromas visten al peregrino desnudo de rutinas,
busca miradas en suturas donde el olvido emerge. El tiempo se
expande
Velada en su altar, una virgen ilustrada enuncia
con ironía pasos de minuet. Un druida cuchichea bajo
el vuelo de las ocas: armoniza salamandras con sapos de tres ojos.
El espacio se condensa
Se inserta el pasado en las vivencias,
las preguntas dormitan, se desanudan amores
En los maizales aletea
el viento. Tras la lluvia, la luz del Pórtico respira
sonidos del cosmos
Vibrando en sus ecos cada ser manifiesta la vida.
La singularidad se desvanece
Marga
Schmidt Marga Schmidt Madrid,
Julio 2008 |