Y PARTIMOS…

Hacía el sol van los caminos
en eterna despedida,
rasgan montes de brezo,
serpentean por bosques.

Aromas visten al peregrino
desnudo de rutinas,
busca miradas en suturas
donde el olvido emerge.

El tiempo se expande…

Velada en su altar,
una virgen ilustrada
enuncia con ironía
pasos de minuet.

Un druida cuchichea
bajo el vuelo de las ocas:
armoniza salamandras
con sapos de tres ojos.

El espacio se condensa…

Se inserta el pasado en las vivencias,
las preguntas dormitan,
se desanudan amores…
En los maizales aletea el viento.

Tras la lluvia, la luz del Pórtico
respira sonidos del cosmos…
Vibrando en sus ecos
cada ser manifiesta la vida.

La singularidad se desvanece…

 

Marga Schmidt





Marga Schmidt
Madrid, Julio 2008