Huele
a primavera
la
cara interna de tus manos
y
el vivir que se aleja
por
un tiempo.
Memoria
con sabor
a pomelo
que
se esconde como un niño
y
grita cuando le descubren.
Es
tu galope azul
de
cuero sin palabras
donde
la génesis del mundo se adivina
y
deja desnudo a los silencios.
Se
mueve el color de la noche a verde