TIEMPO DE BRONQUITIS


Te estás matando, amor mío,
con un cigarro tras otro,
con esa tos que no cesa
y se hace como música en la noche,
y se hace como nudo entre las sábanas.

Te estás matando y yo muriendo aquí
sin poder darte ya
otro jarabe, otro ruido nuevo
que no sepamos.

Pero lo que me eriza la piel
además de tus caricias,
(esas que cumplen normas
de distancia y de tacto,
esas de once sobre diez,
que no saben de miedo),

lo que me eriza y rompe
y gasta mi reloj,
es tu mirar las curvas de la calle
mientras se van borrando las mías,
es tu forma tan rara de pisar
pisando mi cansancio.

Y es viernes por la noche
y la música suena
con más tos cada vez.

Pero yo estoy aquí, contigo, amor.


Marisol Huerta Niembro
abril 2009