Solo en casa

No ha sonado el teléfono en la tarde
ni he intentado llamar en todo el día.
Mis amigos están con sus familias
y yo en casa o paseando solitario.

Mis amigas están hipotecadas.
No recuerdo prostíbulos cercanos
donde charlar de vida y perversiones.
Los teatros no estrenan obras nuevas.

Cada minuto pasa como un tren
que se detiene en todas las paradas.
El trazado del día es herrumbroso,

y para entretener mi soledad
me dispongo a fumar un largo puro
delicioso como paja quinceañera.

 

Miguel de Francisco