| Solo
en casa No ha sonado el teléfono en la tarde ni
he intentado llamar en todo el día. Mis amigos están con sus
familias y yo en casa o paseando solitario. Mis
amigas están hipotecadas. No recuerdo prostíbulos cercanos donde
charlar de vida y perversiones. Los teatros no estrenan obras nuevas. Cada
minuto pasa como un tren que se detiene en todas las paradas. El trazado
del día es herrumbroso, y para entretener
mi soledad me dispongo a fumar un largo puro delicioso como paja quinceañera. Miguel
de Francisco
|