SI TUVIERA QUE IMAGINARME CIEGO
Si tuviera que imaginarme ciego
y ganarme siquiera su empuje, su tristeza,
inventarme en lugares estratégicos
sabiendo que otra luz sobrescribe mi memoria,
aplicar su sentido a lo que sé
para recuperarla del tacto entre los párpados,
tender un puente a lo que soy
porque me gano su reino, mi descaro y mi futuro,
para que yo te pueda imaginar
porque palpitas con la calidez de una mañana,
y quedarme con tu imagen, con tu espejo,
con tu…
entonces,
qué ceguera hay, qué partida
si todo existe, si todo es sombra.
Qué está en mis ojos, si habitas dentro,
si la luz insiste, qué está naciendo ahora.
Federico Monroy