
POETA CON FRONTERAS
El poeta puede ser visto en la Iglesia
vestido de domingo,
jugar con trileros en el Rastro de Madrid,
y amanecer llorando en cualquier playa.
El poeta puede abrir cuentas en los bancos,
viajar sin billete
y vivir siempre en el otoño.
El poeta puede hacer trampas en el póker,
llevar pda,
mancharse los dedos de tinta
y los labios de carmín.
El poeta cuando se funde en el poema
un río de lava le penetra
y las palabras sangran de sus manos
.
El poeta no se acuesta sin llevarse una tristeza.
Carlos Gamarra
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