JOSE PEREZ

 

 
 

            

Poema cuasi novísimo a propósito

de un adagio absolutamente popular

 

   Sollozan los violines venecianos

   su lamento se funde con mi cuerpo

   entregado al temblor de los afectos,

   el órgano registra la esperanza

   en formas animadas de sonido...

   y el aire cantará melancolia.

 

   Un vago sentimiento de abandono

   propicia dulcemente lo inefable:

   la pasión contenida del recuerdo,

   un último destello de belleza,

   el umbral de la paz inalcanzada.

 

   Abrazo del amor y de la muerte

   despedida serena de la vida

   este adagio,que no firmó Albinoni

 

 

            José Pérez Carranque