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OJOS CERRADOS CORAZÓN ABIERTO
Como estatuas inmóviles pegadas
a los sofás y sillas del salón
miran sin mirar la caja iluminada
sumidas en antiguos pensamientos
Las cabezas vencidas se desploman
y parecen dormitar por un rato
hasta que el ciclo se vuelve a repetir
Sus caras de hondos surcos abismales
nos cuentan en detalle muchas vidas
Huesos dañados por el peor verdugo
que generoso roba su memoria
y nos muestra en su intemporal espejo
Ojos cerrados corazón abierto
Carlos Gamarra
Septbre 2011
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