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MASACRE
Voy a mi trabajo
y vuelvo.
Mientras,
una hiena ahíta, ha vomitado vísceras humanas al entrar
los vagones.
Los pobres gimen sus llagas, lamidas por afanosos perros.
Cuervos desconocidos se ciernen sobre la entrada de la estación
para volver a ingerir las vísceras regurgitadas.
Yo
he ido a mi trabajo
y he vuelto.
Mientras,
a otros, les ha llamado la Muerte.
C.E.I., Madrid, 11 mar. 04
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