Miguel de Francisco

 

 
 

      


Magnum

Invito al baile a cierta señorita.
A mitad de la pieza piso faldas
y la dejo desnuda desde el talle
hasta sus lindas botas de serpiente

Golpea con su anillo mi vabeza
y caigo desmayado en el salón.
Reclama su derecho a esclavizarme
por mi ataque a su más oculto encanto.

Mi torpeza ha hecho daño a su vergüenza
quizá por mi lujuria o por mis celos
y soy merecedor de tal castigo.

He de pagar con mi obediencia ciega
el descubrir su cuerpo inmaculado.
En el fondo interior de mi chaqué...

palpo mi Magnum del cuarenta y cinco.

 

Miguel de Francisco
Octubre 2006