Madrid desde mi automóvil Tras el volante de mi coche Madrid es una ciudad de cielo y ladrillo visto. Madrid tiene una bomba en la memoria y doscientos nombres grabados en el vientre. Madrid guarda silencio, orgullosa, ante los comandos. Velázquez está sentado a la derecha del Padre y lo aclaman las campanas y las flores. Un dios eleva, poderoso, un tridente. La diosa es madre de todos nosotros. Colón nos otea desde sus altos ojos. Hay dos torres que parecen caer sobre Castilla y sus anchas aguas. Madrid es una ciudad perversa, con prostitutas y transexuales en las aceras de las avenidas. Madrid es una enorme botella de niños borrachos, es un charco de orina adolescente. Madrid es alto ruido a altas horas del día y de la noche. ¡Madrid de los inmigrantes…! Madrid imprime carácter, como el sacerdocio. Madrid es tierra prometida. Madrid es maloliente y preciosa. |