Madrid desde mi automóvil

Tras el volante de mi coche Madrid es una ciudad de cielo y ladrillo visto.

Madrid tiene una bomba en la memoria y doscientos nombres grabados en el vientre.

Madrid guarda silencio, orgullosa, ante los comandos.

Velázquez está sentado a la derecha del Padre y lo aclaman las campanas y las flores.

Un dios eleva, poderoso, un tridente. La diosa es madre de todos nosotros. Colón nos otea desde sus altos ojos.

Hay dos torres que parecen caer sobre Castilla y sus anchas aguas.

Madrid es una ciudad perversa, con prostitutas y transexuales en las aceras de las avenidas.

Madrid es una enorme botella de niños borrachos, es un charco de orina adolescente.

Madrid es alto ruido a altas horas del día y de la noche.

¡Madrid de los inmigrantes…!

Madrid imprime carácter, como el sacerdocio.

Madrid es tierra prometida.

Madrid es maloliente y preciosa.
                                                                                              Miguel de Francisco. Feb 09