La vergüenza del mundo

Almas rotas sin precio
y sin valor, en tránsito
a lejanos países
que miran a otra parte.

Retraso, incertidumbres,
visados sin destino,
pasajes de regreso
hacia ningún lugar.

Aguas territoriales
que se cierran herméticas
al barco que navega
dibujando en el agua
la vergüenza del mundo.

 

Eusebio Niño Ráez

El St Louis zarpó de Hamburgo el 13 de mayo de 1939 con alrededor de 900 refugiados judíos a bordo y, después de un viaje de más de 10.000 millas, tras la negativa de numerosos países americanos a aceptar el desembarco del pasaje, atracó en Amberes a 400 kms de su puerto de origen. Poco después, el 1 de septiembre de ese año, comenzó la Segunda Guerra Mundial.