Guadalupe es su
nombre de batalla.
Vio la luz en
Nicaragua
cuando a la
bestia Somoza
mataron en
Asunción
y trabajó en
Sarajevo
muy a finales
de siglo.
Sobrina ilícita
de Dalton Peabody,
de profesión
cantautora,
vigilante de
mercados,
protectora de
la infancia
y vendedora de
coca
(pues de algo
hay que mantenerse).
Tiene los
cabellos lacios,
moratones en el
cuello,
dentelladas en
el vientre
y cortes en las
caderas.
Es una artista
de los rodillazos
y los aplica
con fuerza
donde sabe que
más duelen.
Buena
francotiradora,
de vez en
cuando coloca
un ardiente
proyectil
entre una y
otra ceja
de alguna
mirada serbia.
Disfruta con el
olor de la pólvora.
los serbios
hechos pedazos
después de cada
explosión
de misiles
aire-tierra.
Adora a los
bombarderos
que Clinton les
envió.
Después de cada
estallido
sueña con
llamarse Mónica.
Miguel
de Francisco
Noviembre 2006