La cumbre

 

Los besos en los sótanos
se apagaron pronto
casi al tiempo que el primero.

Del otro lado de la cumbre
los libros se llevaron
tu tiempo, el mío.

A punto de humillarme
desdeñaste mi despensa
tu vanidad protagonista.

No me duelen las horas
el fracaso
ni siquiera la burla, sólo
el alto precio de la intimidad
.

 

J. Koblan

 

 

 

A Jaime Gil de Biedma