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La cumbre
Los besos en los sótanos
se apagaron pronto
casi al tiempo que el primero.
Del otro lado de la cumbre
los libros se llevaron
tu tiempo, el mío.
A punto de humillarme
desdeñaste mi despensa
tu vanidad protagonista.
No me duelen las horas
el fracaso
ni siquiera la burla, sólo
el alto precio de la intimidad.
J. Koblan
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