La
playa de hoy es un verso colérico. Si se desvistiera una canción de amor detrás
de tus manos, la arena sería violada por gaviotas de Borges. Todo lo cubriría
menos la voracidad del estío. Si se detuviese la sombra del ídolo tras el
biombo de luz que abate el horizonte, tú ya no serías nadie, sólo belleza del
cíclope y semen bordado en la arena.
Vivo
en un mundo paralelo a éste.