Enlazados por la cintura entre calles
desvelan el vibrar de su ciudad:
filamentos tejidos por sus gentes,
esquinas que absorben,
portales de besos …
Mecen horas robadas en el banco de una plaza.
Desde un autobús les fotografían al azar,
como parte de la escena.
Así tú y yo,
insertos en la misteriosa trama de la vida.