ESTA DIGNIDAD QUE SE TAPA LOS OJOS

 

 

 

Esta dignidad que se tapa los ojos

de la misma forma que un géiser de Tatío,

mordiente, es como una lengua que llega.

El cristal me da la excusa perfecta,

esta dignidad de scherzos y fugas

es maleza de mar, muerde el agua.

No se resiste mi alma, ni su alfar en conjunto

por si desequilibra, queriendo,

la calcinación del héroe.

Hoy prefiero ser digno, ser hombre,

tan sólo ser ágil, si me la encuentro orgullosa

viniendo a mí como un rezongo de sol.

 

 

 

Federico R. Monroy