ENTRE EL POLVO
Lo sentirás como partículas de hierro
incandescente, lluvia ácida de barro con motas de diamante,cartílago
espinoso azul dañino, veta de cobre destinado a las lanzas
asesinas.
Lo sentirás como la espada de Aristóteles
Onassis, el pincel de Teocópuli cargado del pigmento que
impregnó a Rafael en su estudio de Florencia, el salitre
de las fábricas de pólvora en las llanuras de Toscana.
El fino polvo de vidrio en los licores, las llamas
de sustancias colosales que renacen con la muerte en las islas de
Venecia, las cenas de derroche y ebriedad de los clanes de familia
milaneses
Las luchas de poder entre herederos harán
de ti el candidato señalado.
Y cuando sientas que el vientre ya no duele, el
corazón se debilita, apenas si responde y el aliento te abandona
cual recuerdo de una época pasada, acuéstate en el
lecho lujurioso, olvida las glorias de este mundo y deja que el
veneno acabe por fin su cometido.
Miguel de Francisco
Junio 2005
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