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EN NADA
Creo -pasados
ya los años de hacer resumen
o balance de la vída-
que nunca he querido demasiado,
que en nada corresponde a quien se acerca
el modo de ofrecerme a su destino.
Daban vida,
y yo era sombra,
daban tiempo y yo suspiro,
daban tanto que nada prefería...
y así se fue formando quien ahora vive solo,
y tiene desolado el tacto de la vida.
Creo -pasados
tantos años-
que nunca pretendí saber del tiempo,
que en nada corresponde a quien se acerca
el modo de ofrecerme a su destino,
que siempre es inexacta la boca que seduce
y busca otro te quiero... y muere de un suspiro.
Creo que he
nacido -y perdonadme-
con horas de silencio, y largas sombras,
con noches que son pasto del vacío,
y en nada corresponde a quien se acerca
el modo de ofrecerme a su destino;
daban noche y yo era calma,
daban playa y yo era frío.
Miguel Velayos
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