EL MIRLO
Sentado en el sillón de enea,
junto al ventanal,
leo a Carver.
Las acacias están en flor,
un mirlo defiende su territorio en el jardín
y me distrae.
Miro la lámpara de colores
que Raúl me trajo de Turquia,
pienso en amigos de los años mágicos:
Maria,Jose Antonio
Qué fácilmente dejaron mi vida.
Nosotros,que charlando inventábamos
algún que otro paraíso.
El mirlo se ha callado,
vuelvo a Carver.
José Pérez Carranque
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