El jinete
(a partir de un cuento de Sam Shepard)
“Al amanecer la pasión comete crímenes,
nacen más animales
y se ejecuta a los condenados”
-dijo mi padre en el desayuno-.
Me fui a trabajar con Jack, en su viejo Chevy.
A mediodía, mientras cargábamos las balas de heno,
el jinete apareció entre la niebla
y detuvo su caballo.
“¡Es él!” – gritaron.
Irradiaba un aire que hacía temblar.
El caballo de pelaje castaño ganó la carrera.
Corría como un leopardo.
Por la noche regresé a mi casa.
Mi padre se asomó a la ventana
al oír el ruido del coche.
Aunque sé que no podía verme por la luz de la cocina,
irradiaba un aire que me hacía temblar.
Miguel de
Francisco
Diciembre
2007