A veces,
todo duele,
todo está equivocado,
las razones
se olvidan
y el instinto
se impone;
las palabras
se acaban;
la vida nos
desborda;
se palpa la
tristeza
del final del
camino...
Veces sin tiempo
apenas
de decirnos
adiós.
Eusebio Niño Ráez