densa
de la duda, y de mi boca insinuante
las
palabras entrecortadas surgen
sin
apenas conocer su destino.
Mi
mirada, espejo furtivo
de emociones inéditas, navega entre
los
límites confusos de lo desconocido,
te
habla de estremecimientos,
bajo
el rocío incipiente de mis ojos.
Todo
me delata:
mis
ojos, mis manos, la mirada,
mi
cuerpo, las emociones, la duda,
mi
boca, mis labios, mis palabras.
Mi soledad ausente se libera
con
tu rostro apasionado