Te cojo entre mis manos
pan de Castilla,
trigo de tiempo añejo
que me transporta,
a la tierra de siembra
que te mezcla con agua,
al fuego que te cuece
y te esponja con aire,
a los cuatro elementos
que dan forma a la vida
desde el principio.
He aprendido a comerte
masticando tu miga
con mis dientes ansiosos
llenando tu corteza
de mi saliva húmeda,
amasándote lento
para después tragarte,
pan de Castilla
miga de los poetas.
Marisol
Huerta
febrero 2008