CARMEN ESCOHOTADO

 

 
 

      


DESENGAÑO

Estoy más sola que nunca.
Tendría que volver a empezar
completamente
habiendo almacenado la experiencia
para poderla tomar en cápsulas
en el momento oportuno
porque soy consciente
de que no podría con todo
con todo bello y bueno y positivo.


Tendría que empezar de nuevo
sabiendo siempre atar los cabos
tomándome la molestia
cavilando
previendo (y no pasando).
Porque hay algo que no me enseñaron
hay algo que no aprendo
-¿ni quiero?-.


Tendría que volver a empezar
sin ser mujer en un mundo de hombres
viviendo sencillamente entre iguales
sin perder la pureza de espíritu.
Solo he aprendido que es preferible
cruzar los semáforos en verde
y que deben manejarse los impulsos.


¿Dónde está el límite?
¿Cómo saber cuándo ha llegado el momento?
Entorpecer la simplicidad
en un llanto sin lágrimas
porque ya no me quedan sueños.


He sido mujer maltratada
me ha discriminado mi raza
lo que doy no espera respuesta
no estoy mutilada
he cumplido años
y podré llegar al fin del mundo *
sin levantar el pié del acelerador.
Porque estoy sola.

C.E.I., Mad., mayo 04.