| |
Castillo de Oreja
(Aranjuez, S.Xll) )
Desde lo alto de la torre arañada por los siglos
una andanada de mirlos se dispara
Resplandece al sol la fortaleza
que seguro esconde tesoros enterrados
Los angostos pasos de fábrica rota
aun combaten las embestidas del trueno
Restos de una capilla que fue árabe
parecen murmurar suras o letanías
Su cóncava arquitectura
musita historias de antiguos pobladores
El río que lo circunda, testigo de tantas desapariciones,
ronronea en su serpenteo eterno
Al caer la tarde, antiguas sombras
tiñen de noche las piedras
Ángel Luis Rodríguez
|
Ave de paso
Te conocí
cuando los castaños
son del color de tu pelo
Envuelta en bruma
tu rastro en la noche
me detuvo
Encendiste la sonrisa
de un tiempo compartido
En los días oscuros de otoño
te busco
en el primer café de la mañana
Angel Luis Rodríguez
|