Caribe sin palmeras,
clepsidra rota de agua al mar,
agónica distancia firma tregua
a pies sin tierra, a ríos sin caudal.
Caminos derrotados de conciencia
son mártires senderos que trillar.
La nada dictamina su era.
Marchito el mundo va
sin un autor que ritme sus tinieblas.
Tan cerca está el final,
tan lejos las condenas,
tan poco para dar,
que apenas Dios nos siente alguna pena.
Juana Arriaga Bravo