CORO FINAL
Dosis de encanto se empujan
por la bandeja de acasos
y se unen al codo de Barbarella
en las mañanas de malicia
Una voz desconocida modula
los cuadros que tapan la visión
y queda lo que aún no se inicia
en una música de olvidos
Cruje el pavimento del cielo
con las burbujas de la noche
y por mis piernas brota
el musgo de la inexistencia
Carmen Paredes
Jun/07