El
calendario quiere vengarse
más
aún que de costumbre.
y
juega a la ruleta rusa cada rato:
con hechizos de aquelarre
ya
no vuelan las cigüeñas
el
hielo se vuelve fuego
y deja a las ardillas sin hogar.
terminan
los guateques en los patios
viste
la luna en negro
los
cisnes lloran a escondidas
y
la nieve es recuerdo
de
postal.
La
música de Vivaldi suena desafinada
y
las estaciones ya no tienen
casas
de acogida.