AUTORRETRATO CIUDADANO          

 

 

En los tiempos de la ropa negra,

con hileras de gorras por las calles

que buscaban carbonilla

y otras cosas de valor,

me quitaron bruscamente

a Roberto Alcázar y Pedrín.

 

La niebla del incienso

manchaba el gemido,

y los cubos que intimaron con las fuentes
            reflejaban pequeñas manos agrietadas.

 

Antes que mi uniforme

desfilase arrepentido

mi padre traspasó el índice de la memoria.

 

Música de manos.

 

Yo también me apunté

y absorbí el llanto

que mezclaba tubos de neón

con viajes al espacio

 

Caen las botas, se abren urnas.

 

Y sigo aquí

                                                          inacabado.

 

 

Carlos Gamarra