
Para quienes aman y respetan a los animales
Al final de un pueblo
vaciado,
aparecen
los tres perros.
Grandes,
mayestáticos,
de
lento andar la hembra
por
la edad,
se
acercan para escoltarme,
y
ajustan el paso al ritmo de mis piernas.
El
roce de su hocico, los grandes ojos sabios,
expresan
sentimientos familiares.
La
senda se hizo corta
y
la tarde no quería despedirse.
Y el adiós,
miradas
profundas,
olor
de amistad.