AMIGO

Amigo
no te olvides
de que te espero siempre.
En las horas de luz,
en las tinieblas,
en la cumbre, en el valle, en la llanura,
en el atardecer
cuando amanece,
en la lucha,
en la calma,
antes,
después,
te espero.
En la desolación,
en la esperanza
en los días de almíbar y en los otros,
en el todo,
en la nada
y en mis ojos desiertos
hasta que llega el sueño.


                                Marisol Perales

              Septiembre del 2006