MARISOL PERALES

 

 

ADOLESCENTES


Sus cuerpos ocupaban
un espacio en la arena
y el murmullo del mar era un dulce gemido,
por el que navegaban
como habitantes únicos del mundo.
Y la espuma y la sal
de aquel inmenso lago,
solo a ellos les pertenecia.

 

Marisol Perales
Agosto del 2006